
La última novela que he leído ha sido Luna de lobos, escrita por el novelista y ensayista Julio Llamazares en 1985. Narra las peripecias de cuatro refugiados republicanos durante la guerra civil y los primeros años de la dictadura. El tema principal es la lucha por la supervivencia de los cuatro protagonistas, que no sólo huyen continúamente de un sitio a otro intentando no ser descubiertos para poder así vivir un día mas, sino que además tienen que hacer frente a un paraje y un clima hostil en plena cordillera cantábrica y montes de León. Sus condiciones de vida son muy duras, lo que les obliga a mantener caliente la mente para poder mantener caliente el cuerpo.
Pero en esta novela hay más temas en los que hacer hincapié, como el tema del amor. No se trata de un amor pasional, sino de un amor fraternal y nostálgico hacia la familia, ya que los protagonistas echan de menos el calor de los suyos. Yo pienso que no hay amor pasional porque los personajes tienen otro tipo de preocupaciones, aunque sí que hay deseo en algunas partes del libro.

En mi opinión, el tema más importante en esta novela, que está directamente relacionado con el del amor fraternal, es la soledad. Esa soledad que se hace patente del principio al final de la novela. El miedo psicológico a la soledad hace que los cuatro protagonistas hagan todo lo posible para poder vencerla aunque es inevitable que convivan con ella día tras día. Ángel, Ramiro, Juan y Gildo viven dominados por el miedo al futuro, a lo desconocido, al destino, aunque es un miedo relativo, porque en el fondo todos sabían lo que tarde o temprano iba a pasar. Otros temas como la desesperación ante la injusticia son muy importantes en esta novela. Todos estos temas señalan que la caza del hombre por el hombre, la guerra, trae consigo sufrimientos tanto para los perseguidos como para los perseguidores.

Leyendo esta novela, además, puedes aprender sobre la historia de nuestro país. Habla de la situación de los "maquis", antiguos soldados republicanos que, acabada la guerra, se refugiaron en las montañas para combatir el régimen franquista. El título del libro me parece un acierto, ya que resume todo la novela: tantas noches había acompañado la luna a esos lobos solitarios que ya era una compañera más de viaje que les guiaba por los caminos de las montañas hacia lo desconocido y, en muchos casos, hacia la muerte.
La historia de estos cuatro "lobos" me ha parecido tan sorprendente como trágica, tan emocionante como emotiva. Estos cuatro héroes fantasmas sucumbieron ante el poder establecido por el único delito de querer pensar por sí mismos. Seguro que la vida de estas cuatro personas es el reflejo de miles de personas cuyo recuerdo ha sido borrado por el paso de la Historia.
Francisco Gómez.