El hecho de que sea,
según algunos, la mejor canción de la historia de la música no la convierte en filosófica. No obstante es suficiente con
sólo leer la letra (o una
propuesta de traducción) para encontrar una crítica de una sociedad vacía y de una elección de valores equivados (¿habrá también conexiones con la
adolescencia?). Una crítica que afecta a toda una sociedad, a una cultura, a una filosofía de vida. Canción que nos ofrece un negativo de lo que no debe ser la vida humana, troquelada por una fábrica de infelicidad, capaz de transformar seres humanos en insignificantes cantos rodados.