¿Merece la pena enseñar a hacer una web?

Imagen de José María Ruiz Palomo
61
votos
Evitar todo lo posible los aprendizajes vacíos de sentido creo que deber ser una prioridad en nuestro trabajo. Crear la necesidad de aprender planteando problemas que han de ser resueltos con objetivos concretos supone un aprendizaje significativo mucho más rico. Por ello hace años que en clase no explicamos operaciones como la gestión de carpetas y archivos (renombrar, copiar, borrar, …), o cómo se comprueba el tamaño de los archivos, o cómo se comprimen, o cómo se utiliza el navegador, etc. Y las sustituimos por actividades o proyectos que obligan a realizar todas esas operaciones, que el alumnado termina aprendiendo trabajando en clase, bien preguntado a un compañer@, bien preguntándome a mí. Un ejemplo especialmente eficaz de este tipo de actividades es la publicación de una web. A pesar de que hace tiempo que dudo sobre si seguir con ello teniendo en cuenta la facilidad y la vistosidad de los blogs, y también de los wikis, me sigue pareciendo más rico el proceso de creación de una web desde cero. Con él el alumnado tiene que:
  • crear carpetas en el disco duro, para el sitio web;
  • descargar archivos de la red, por ejemplo imágenes y animaciones;
  • buscar archivos por el disco duro, ya que a veces se despista alguno;
  • renombrar archivos para evitar nombres de archivos incorrectos;
  • aprender a utilizar el navegador para visitar y buscar otras webs para tomar ideas;
  • tomar precauciones al desenvolverse dentro de la web ;
  • manejar los pixeles como unidad de medida;
  • cambiar las dimensiones de las imágenes;
  • retocar imágenes;
  • comprimir la carpeta raíz local de la web y enviarla por correo, como copia de seguridad.
  • utilizar enlaces (a otra web, dentro de su propia web, y dentro de la misma página);
  • modificar el HTML de las páginas;
  • crear plantillas CSS;
  • ser creativo para que la web quede atractiva y personal; hay muchos programas y servicios on-line gratuitos para fabricar contenidos para una web;
  • pedir espacio para alojar la web;
  • transferir los archivos de la web vía FTP, y así conocer otro protocolo y otro servicio de la red;
  • diferenciar los conceptos de cliente y servidor;
  • cambiar el dominio de la web;
  • publicitarla en la red una vez que tenemos una URL;
  • poner contadores de visitas y utilizar scripts obtenidos en la red.
Y además muchas de estas operaciones les permitirán desenvolverse sin problemas al trabajar con blogs, wikis, etc. Es fácil advertir la cantidad de conceptos y vocabulario que se aprenden realizando todas las tareas: dominio, espacio web, HTML, PHP, cliente, servidor, FTP, URL, CSS, script, marcadores, spam, malware, etc. Creo que es instrumento muy eficaz para desarrollar las competencias digitales entre nuestro alumnado. Si además la temática de la web es elegida con la finalidad de alcanzar objetivos de otras áreas y desarrollar otras competencias, su valor es aún mayor. Por ello, creo que hay que priorizar los contenidos procedimentales en muchas materias; y los contenidos conceptuales caerán por su peso. Por cierto, si un editor web nos parece demasiado complejo, siempre podemos empezar con Google Page Creator. Compártelo