Poeta Abelardo Rodríguez Mora: un amigo, una calle
Publicado por Juanjo Muñoz el 17 Mayo, 2008 - 20:40
Era un ser absolutamente excepcional, de esos que siempre te quedas pensando la enorme suerte que tuviste al conocer y querer. Hoy, sus amigos y familiares, inauguramos, con la emoción saliéndonos por todos los poros, su calle. Me ha tocado leer, temblándome la voz, las manos y el corazón, con tantísimo dolor como he escrito, lo que sigue.
No venimos hoy, Abelardo, a tu Punta Umbría, a ver tu calle. Sino a verte en ella. A verte otra vez llegar con la mano en el bolsillo, sonriendo desde lejos, aguantándote tus ganas de hablar hasta llegar a nuestro lado. Imaginando, al verte venir, qué última forma de hacernos reír se te habrá ocurrido. Venimos a verte orgulloso de que en esta Punta Umbría tuya haya niños que jueguen en la calle “Poeta Abelardo Rodríguez Mora”, y novios que se citen, y paseantes que, como tú, observen cada detalle como si en ello le fuera la vida.
Venimos a verte venir. Cabreado, o sonriente, o las dos cosas. Tocándote el estómago y volviendo a decirnos que estás en tu máximo histórico. Venimos a hablar contigo, a seguir haciéndolo. Sí, Abelardo, porque somos muchos los que, de una u otra forma, seguimos hablando contigo. Viendo cómo reaccionas cuando se oyen cosas, y cuando pasan otras. “Más profundo”, ¿verdad? Seguimos viendo la vida para contártela, para que nos la cuentes. Seguimos disfrutando tus cantes improvisados, tu amor por la palabra. Tu Carmen sigue siempre con nosotros, contigo. Sí, Abelardo, iremos hacia el nunca, con racimos de luz, diciendo sí, como nos enseñaste. Dejando de perder la vida por delicadeza.
Has venido a ver tu calle, Abelardo. Vienes con y entre nosotros. De azul, de negro, o de lo que quieras o mejor creas que debes ponerte para la ocasión. Vienes a contarnos anécdotas de medio mundo, a encontrarte siempre con alguien conocido por allá donde vayamos. Vienes a seguir cantando aquello de “Peña Ponti” que te gustaba gritar con fuerza, para llamar la atención afortunada de la mirada ajena. Me dijiste una vez que escribías para que te quisieran. Sigue escribiendo porque te vamos a seguir queriendo de por vida. Enhorabuena por tu calle, amigo. Te veo pidiéndole a un taxista que te lleve a la calle “Poeta Abelardo Rodríguez Mora”. Me contaste que una vez lo hiciste de broma. Quién te iba a decir que ahora puedes hacerlo desde tu mar.
En Punta Umbría, a 17 de mayo de 2008.
Acerca de Juanjo Muñoz
- Otros artículos de Efervescente2H
- Efervescente2H
- Convocados al VI CIO en Discentia (y marchando una de mís-TIC-a)
- Crónicas de la dirección de un instituto (VI): De una parada y otras aceleraciones
- Una parábola
- Fe, razón y esperanza, con margarina
- Convocado el quinto Claustro Ideal Oficial en Iguales en las Tres Mil
- Matemáticas milagrosas
- Soy imbécil
- Enseñanza y cine: “Cero en conducta”, de Jean Vigo (1933)
- Convocado el II Premio Espiral Edublogs.08









