ApreHender

Imagen de Marcos Cadenato
55
votos
“El mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre y para nombrarlas había que señalarlas con el dedo” G. García Márquez, Cien años de soledad. En Viajes por el Scriptorium, de Paul Auster, el protagonista se despierta cada mañana en una curiosa habitación donde cada objeto aparece bautizado con su correspondiente post-it. Algo igual de inquietante ocurre en Macondo cuando sus habitantes, entregados al olvido por la enfermedad del insomnio, deciden apuntalar la realidad empapelándola: “esto es una vaca; hay que ordeñarla cada día…” Iuri y Diego -lo mismo les ocurrió a Rebeca y a Marioly el año pasado- acaban de aterrizar en Abadiño. De repente -resulta difícil de explicar pero es así…- la pasta se ha empezado a llamar karpeta, el quadro, arbela y la caneta, boligrafoa. Una metamorfosis similar ha experimentado la ropa, el mundo. Hasta el tiempo -ya no se dice seconda sino asteartea- se mide con otras palabras. Necesitan urgentemente aprehender una realidad que se les escapa. Deben hacerla suya, apropiarse de ella progresivamente. En un primer momento, replegados sobre sí mismos, necesitarán el léxico más imprescindible; poco a poco se abrirán al aula, al centro, al barrio. Para ese diccionario visual buscamos en un principio imágenes en la Red. El ejercicio funciona, sin embargo, mucho mejor cuando ellos son fotógrafos y objetivo de sus propias fotografías: son sus libros, sus manos, sus zapatillas, sus pupitres… La base de cada PPT será siempre la lengua materna de los alumnos. Estos salen de su aula de referencia en las horas de euskera e informática: planteando una actividad de este tipo, abordamos ambas programaciones. Aster Navas