Electrodoméstica psicología
Publicado por Juanjo Muñoz el 1 Julio, 2008 - 17:38
Cuando mejor funciona el acelerador trivalente de ideas, va y se estropea el vehiculador condensado de pensamientos uniformes. Y sucede casi siempre. Es lógico, los compraste el mismo día. No intentes arreglar tu hiperventilador de neutrones ajenos si no estás dispuesto a poner en marcha tu detector acústico de sonidos inexistentes. Puede que, si necesitas conectar el detector reactivo de intuciones con algún centrifugador sentimental, te haga falta antes convertir las intuiciones hipercondensadas en una plastificadora hiperdinámica de retenciones neuronales. Pero solamente eso, puede. Aunque no tengas a mano tu armonizador electromecánico de amnesias inmediatas, puede que te ayude algún localizador prefásico. Da igual si en blando, negro o blanco. Estaría bien que de una vez inventaran una unidad de medida general premiocárdica o latidográfica. Nos ahorraríamos así el dispendio que supone tantísima electrodoméstica psicología. Una “ciencia” de la que ando, por ahí, elaborando algunos de sus principios fundamentales. Lo que has leído es una introducción con pequeños consejos, y los has hecho con tu unidad bipolar intermitente de rebotes lumínicos involuntarios. Esa que, demasiadas veces, es la causa de que no funcione del todo bien el equilibrador de oxígenos inspirados.
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