Las TIC deben cambiar el reloj por la brújula. La mirada pedagógica

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Como siempre hacemos, hoy traemos otro edublog o blogfesor para nuestra recopilación y descubrimiento … en este caso el blog se llama La mirada pedagógica …que se subtitula “Espacio personal de opinión y reflexión sobre enseñar y aprender, especialmente en el campo de la educación secundaria y de la formación de profesores.” gestionado por Boris Mir professor a l’IES Arraona. Y como siempre para entonar su forma de escritura, su verbo… os traemos un post titulado… nos expresa perfectamente la idea de los limites de la tecnologia…. Creo que la experiencia de los últimos tres años en el incremento de las dotaciones TIC en los centros educativos catalanes –diría que en otras muchas comunidades, pero no tengo datos contrastados…- debería hacernos cambiar radicalmente el objetivo central de los esfuerzos en infraestructura. Es lo que planteo en el título con la expresión cambiar el reloj por la brújula. Si bien es cierto que las dotaciones TIC deben alcanzar una determinada masa crítica para que sus efectos en la mejora educativa sean patentes, demasiado pronto se impone la ley de los rendimientos decrecientes y la proporción entre progreso y esfuerzo se resiente. Ya sabemos a estas alturas que las energías para “ponerse al día” en temas TIC no conllevan un cambio sustancial, ni tan siquiera una efectiva mejora general. No es políticamente correcto, pero creo que no es decisiva per se la incorporación de aulas de informática [sic], conexiones a Internet, pizarras digitales, portátiles con wifi, cámaras de vídeo o cualquier otra cacharrería electrónica para mejorar las prácticas docentes y, en consecuencia, el aprendizaje de nuestros alumnos. Ni tampoco es decisiva la incorporación de “nuevas herramientas Web 2.0” en los repertorios de recursos del profesorado. Todo ello no es más que una acelerada carrera contrarreloj que consiste en ir incorporando hardware y software en una espiral interminable, una carrera circular que no conduce a ningún sitio. Significa, llanamente, derrochar recursos económicos y, peor aún, derrochar tiempo de acción y reflexión educativa fundamental.(leer más…) Fuente:[la mirada pedagógica] , , , , , , , , Comparte este artículo